Desde hace años, mi figura activa dentro de la esfera cultural cordobesa ha tenido, como muchas otras, sus opiniones positivas y negativas. En los
últimos meses y con la vinculación a determinados proyectos municipales, estas críticas se han venido a incrementar.
Mi labor como artista y la relacionada con ESPACIO A ROJO, su dirección y equipo de trabajo también se está poniendo en la palestra en las últimas
noticias acontecidas dentro del panorama socio - cultural local. Mediante diferentes plataformas de "profesionales del arte" aparecidas en
los últimos días, así como diferentes opiniones puntuales se están desarrollando determinados comentarios infundados, descontextualizados y no
documentados sobre los modelos de gestión, implicación y saber hacer de mi persona y equipo.
Es mi obligación como profesional del mundo del arte y la cultura en general, con una experiencia demostrable en estos más de 6 años de actividad
en la ciudad de Córdoba, España y el mundo en general, defender mi posición ante determinados comentarios, así como salvaguardar la integridad tanto
espiritual, como profesional de un grupo de trabajo que me acompaña durante todo este tiempo, el cual de manera profesionalizada desarrolla un trabajo que cuanto menos debe ser respetado.
Por lo tanto, mi intención es aclarar en rueda de prensa en determinados puntos que en la actualidad se encuentran en tela de juicio y que no hacen sino enturbiar un camino cultural que ya de por sí es complicado.
En primer lugar me gustaría hacer una pequeña reflexión acerca de mi trayectoria profesional, tanto en el ámbito personal como en el de parte del equipo de ESPACIO A ROJO, así como de otros colectivos. Como primer hito reseñable me gustaría destacar mi exposición individual en la Sala
Cajasur en el año 2006, una exposición múltiple que incluía instalación, videoarte, performance y obra pictórica, una multiplicidad que caracterizará mi obra hasta la actualidad.
Paralelamente, se estaba gestando la fase previa de ESPACIO A ROJO denominada Solimán C&C, cuya primera aparición en el panorama artístico-cultural se produce en el contexto de Eutopía 06 con el programa Emprendedores, en el que desarrollamos la gestión creativa. Tras esta inclusión en el panorama profesional y logrando una financiación propia decido la apertura de lo que sería nuestra sede en Plaza Colón, con la incorporación al equipo de Macarena Moreno y Javier Ibarra.
Entre otras iniciativas de carácter colectivo propusimos un programa denominado Encuentro de Creadores, que buscaba reactivar y aglutinar el colectivo artístico de nuestra ciudad, sin demasiado éxito. Tras tres años y más de 160 artistas participantes de manera activa y habiendo trabajado
para los eventos más consolidados de la esfera cultural local, así como otros de emprendimiento propio, decidimos el traslado de nuestras instalaciones a lo que es nuestro actual espacio, identificando la oportunidad de reactivar continentes, algunos en desuso en ese momento, realizando intervenciones por ejemplo en el Vial Norte de Córdoba, Teatro Cómico, Plaza de Colón, Sala Victoria, etc.. Igualmente ampliamos nuestra plantilla fija con la incorporación de Elena Gavilán, así como la colaboración continua de diversos freelance.
En la actualidad promovemos proyectos como DUFFA, Body vs Urban Waste, For Sale, Untouchable, etc. El Proyecto DC7, la falta de valoración ante nuestra iniciativa y las alusiones hecha a la concesión sobre el proyecto DC7 son el detonante principal de esta convocatoria y a este
respecto nos gustaría aclarar los siguiente puntos:
1. Adjudicación: a día de hoy, 10 de marzo, NO existe una adjudicación, ni “arbitraria”, ni “legal”, ni “ilegal” ni de ningún tipo y desconocemos la fuente
documental o verbal en que se basan estas af irmaciones, emanen de particulares, colectivos o prensa. Reitero que el Colectivo DC7 es un colectivo abierto a la participación para lo cual, invito a aquellos que quieran aportar su visión al respecto, lo hagan desde dentro y de una manera positiva.
2. Vinculación con el proyecto: El colectivo DC7. En el germen del proyecto se crea desde la iniciativa personal y de otros artistas el colectivo DC7 como grupo de apoyo y adhesión y participación en proyecto municipal. Una plataforma abierta a la participación de todo aquel que quisiera participar, recibiendo multitud de adhesiones. Particularmente mis intenciones respecto del proyecto parten de un apoyo incondicional a una propuesta cuando menos atrevida en el contexto de Córdoba y su cultura contemporánea, un reto afín a mi trayectoria o perfil profesional, el cual no merma bajo mi
punto de vista los recursos económicos de otras dotaciones locales. El proyecto y en sus decálogo de intenciones artísticas viene reflejado, pretende apoyar, complementar y generar tejido cultural, al igual que ESPACIO A ROJO, y mi persona llevamos realizando desde hace años.
En cuanto a mí y mi equipo de trabajo, en el supuesto de que se convoque una licitación para la gestión de este espacio, como profesionales del mundo de la cultura, pondremos todo nuestro esfuerzo en formar parte del futuro de un proyecto que llevamos apoyando desde su minuto cero pese a las múltiples críticas recibidas, algunas fundamentadas (las cuales respetamos) y otras basadas en hechos inciertos.
3. Otras alusiones: “Se visualiza, en fin, un conflicto con dos polos fundamentales que aglutinan al grueso de la clase artística local y en el que los apoyos, favores, apegos y desapegos institucionales actúan como inevitable elemento de discordia” (El Día de Córdoba). A todos aquellos que han querido ver una lucha personal o confrontación bipolar hemos de af irmar que, por nuestra parte y creemos que por la de todos, no existe sino fuera de contexto.
En una situación como la actual, y en realidad ante cualquier situación, entendemos la cultura como el resultado de la creatividad, participación, diversidad y cohesión. En este sentido apoyamos la iniciativa de cualquier manifestación colectiva o individual que venga a aportar nuevas visiones, desde la responsabilidad y el trabajo.
Matizo que mi posición dentro de la esfera socio cultural se valora en términos de trabajo artístico. La posición actual del artista debe centrarse en temáticas eminentemente artísticas sin entrar en confrontaciones ni políticas, ni de otra índole. El arte en sí mismo es sociedad y por tanto los mensajes sociales son intrínsecos al mismo.
MIGUEL SOLIMÁN LÓPEZ CORTEZ
Mi profesionalidad no depende de posicionamientos políticos, siendo mi único carné el de identidad. Agradezco a todos los que han estado con nosotros todo este tiempo y a las múltiples voces de apoyo recibidas en los últimos días.