La Delegación de Empleo ha organizado hoy, con motivo de la celebración del Día Internacional de la Seguridad y Salud en el Trabajo, una jornada técnica bajo el lema “Trabajadores con Discapacidad: Visión desde la Prevención de Riesgos Laborales”. El objetivo ha sido mostrar la necesidad de concebir una prevención más adaptada a este colectivo que tenga en cuenta sus limitaciones tanto físicas, psíquicas y sensoriales. Esta cita también responde a la demanda de diferentes organismos y asociaciones de discapacitados que piden que la ley de prevención de riesgos laborales se adapte a este colectivo ya que en muchos casos las medidas de prevención que se están desarrollando no son de accesibilidad universal ni para todos por igual, lo que implica un obstáculo en la inserción sociolaboral de las personas con discapacidad.
Para el Delegado de Empleo, Antonio Fernández, jornadas como esta demuestran la sensibilidad de la administración con este colectivo ya que un principio básico de la Prevención es el adaptar el trabajo a la personas, “estamos acostumbrados a visualizar y analizar el entorno de trabajo desde un punto de vista objetivo marcado por los criterios de iluminación, ergonomía, accesibilidad y muchos otros, pero no nos planteamos si esos criterios serían los mismos si la persona que se mueve dentro de ese ámbito sufriera alguna discapacidad”. El responsable provincial aboga por una prevención de riesgos enfocada y a medida de las personas con discapacidad, “en muchos casos la seguridad y la salud se utilizan como pretexto para no emplear o dejar de emplear personas con discapacidad. No tiene sentido, ya que mejor que nadie nosotros sabemos que un lugar de trabajo accesible y seguro para personas con discapacidad será, sin duda alguna, el más seguro y accesible para el resto de trabajadores”.
La jornada ha centrado las ponencias en los Centros Especiales de Empleo,CEE, en la normativa de Seguridad y Salud Laboral en los mismos desde un enfoque práctico y en la integración laboral de personas con discapacidad en puestos de trabajo de oficinas y despachos.
Los CEE dependientes de la Consejería de Empleo fomentan la inserción laboral de las personas discapacitadas y su objetivo es el de realizar un trabajo productivo a la vez que son un medio de integración social. De este modo, la plantilla de los centros debe estar con-formada al menos en un 70% por personas declaradas con discapaci-dad en un grado igual o superior al 33%. Dentro de los incentivos establecidos en estos centros existen los destinados a la adaptación del puesto de trabajo. En Córdoba hay en la actualidad alrededor de 50 CEE que dan trabajo a casi 1.400 personas con alguna limitación física, psíquica o sensorial. Para ello la Consejería de Empleo invirtió el año pasado más de 4,1 millones de euros. Todos los puestos de trabajo están adaptados cumpliendo la normativa de Prevención de Riesgos Laborales.
A este respecto, Antonio Fernández ha manifestado que la persona con discapacidad deja de serlo, cuando dispone de las condiciones adecuadas que le permitan acceder en un alto grado de similitud con las personas sin discapacidad a las diferentes situaciones que se encuentra en la vida diaria, “las dificultades y desventajas de las personas con discapacidad en la mayoría de las ocasiones no se deben a sus propios déficits y limitaciones, sino a carencias, obstáculos y barreras que existen en el entorno social”.