La Junta continúa engañando a los agricultores y ganaderos con comunicados de prensa indicando las bondades de la ZEPA. Pero cada vez que “habla” va desgranando la imposición que va a implantar en esta zona y va reconociendo poco a poco que el Decreto es mucho peor de lo esperado y va reconociendo que será muy perjudicial para los agricultores y ganaderos, según sostiene Asaja.
De esta forma ha incrementado la zona de especial protección a 14.600 ha, y reconoce que la “sostenibilidad exige la evaluación previa de la repercusión que las actividades económicas puedan tener sobre el Medioambiente…” y que promoverán “políticas activas de empleo con actividades emergentes, e incentivar la innovación y el desarrollo empresarial…” Es decir, amplia la zona incumpliendo los acuerdo con los afectados, reconoce que habrá que pedir permiso para todo (lo que no ocurre en zonas que no son ZEPA), y reconoce que habrá un parón en la actividad económica de la zona para lo cual serán necesarias políticas activas de empleo en la zona. En resumen: una absoluta “tomadura de pelo”. Podemos sin duda afirmar que la Junta se ha convertido en el peor enemigo para los agricultores y ganaderos, y lo que es aún peor, contra el propio Medioambiente.
La extensión propuesta que abarcaría la ZEPA es de unas 34.000 has de propiedad privada. Será la más grande de la Unión Europea en referencia al número de aves a proteger, ya que según la propia Junta hay unas 80 avutardas y con una población en creciente aumento. Póngase como ejemplo las 32.682 has de una ZEPA de Zamora para proteger 2.250 avutardas.
Según la información que dispone Asaja, ya que la JUNTA AÚN NO HA FACILITADO EL DOCUMENTO FINAL aprobado por el Consejo de Gobierno el 29 de julio, hay destacar que tras la alegaciones presentadas y las reuniones mantenidas en los últimos meses se acordó con la Junta que las limitaciones al ejercicio de la actividad agraria se limitara a unas 4.000 ha, cuestión que no va a ser así. Esa zona será, si no la vuelven a subir, de 14.600 ha (superior a las 12.000 ha que anunció la Junta el 30 de julio) y sólo va a servir para que sólo en ella se prioricen, ni siquiera se garanticen, algunas ayudas que ya existen, con lo cual más que avanzar se ha ido hacía atrás al dejar fuera de las posibles ayudas al resto de las 34.000 ha de la Zepa, en las que además se mantienen las limitaciones a la actividad agraria y al desarrollo de las explotaciones agrícolas y ganaderas.
Además, no habrá ayudas en la práctica para los agricultores y ganaderos. La única ayuda específica que se ha creado es la futura línea agroambiental contemplada en el recientemente aprobado PDR Andaluz que se denomina “sistema agrarios de especial interés para las poblaciones de aves esteparias”, que será, según el PDR (pág.- 302; submedida 214-15), para sólo 6.000 ha en toda Andalucía durante 2007-2013 (sólo entre la ZEPA del Guadiato y la de Sevilla hay más de 70.000 ha), de la que se desconoce su dotación presupuestaria, y que además conlleva obligaciones que harán inviable su aplicación.
Con la información de que dispone Asaja, los principales motivos que le llevan a considerar desafortunada e innecesaria la declaración de una zona ZEPA en el Alto Guadiato son:
1. No se contempla en el Proyecto de Decreto los parámetros económicos y sociales de la zona a designar como Zepa del Alto Guadiato, únicamente se centra en parámetros medioambientales. Por ello la norma resulta, discriminadora y restrictiva, para un sector económico privado, como es la agricultura y ganadería.
2. No puede exigirse autorización ambiental unificada a ciertas actividades que pretendan desarrollarse en la zona, incluídas las que ni siquiera necesitan autorización según la Ley Gica aprobada recientemente por la propia Junta de Andalucía. Debería aplicarse la normativa en vigor existente que ya determina y concreta todas las actuaciones o proyectos de cualquier índole o clase que considera que pueden afectar de manera apreciable al medio ambiente, incluso en áreas de especial protección.
3. No permite el desarrollo económico de la zona, pues éste no puede siquiera estar bajo el riesgo de una paralización de las explotaciones agrarias en tierras de labor de secano. No es admisible impedir a un agricultor y/o ganadero la posibilidad de mejorar su economía, de desarrollarse como empresario, condenándolo a quedar sometido a una “foto fija” que no sería otra que la de permanecer para siempre como agricultor de herbáceos de secano, todo ello sin compensación alguna.
4. No garantiza la autorización de los cercados a pesar de que cumplan con lo establecido en el artículo 22.2 de la Ley 8/2003, de 28 de octubre, de la flora y la fauna silvestres de Andalucía, es decir, siempre que permitan el paso de la fauna silvestre, entre las que se incluyen las aves. Esto supone un freno al desarrollo del cerdo ibérico en la zona, incluida en la Denominación de Origen de Los Pedroches.
5. No permite la siega del heno antes del 1 de junio por la Condicionalidad de la Consejería de Agricultura y Pesca, que obliga a hacerlo con posterioridad a esa fecha en la zonas ZEPA, lo cual implica acabar con la principal actividad agrícola de la zona, como es la producción de forrajes y henos para la alimentación de ganado, afectando a la fabricación de piensos de las cooperativas e industrias de la provincia. Si se acogiera a la futura ayuda agroambiental, estas limitaciones serían para el 30 de junio, lo cual hacen aún más inviable esta actividad.
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