El propietario del inmueble derruido el pasado viernes junto al Campo Santo de los Mártires, Antonio Parejo, aseguró ayer que los encargados de las obras del solar anexo, que supuestamente causaron el siniestro, conocían la existencia de unas grietas tras el comienzo de dichos trabajos. Incluso, afirmó que un aparejador junto al responsable de la constructora acudieron hasta el muro dañado, situado en la parte trasera del local que acoge el restaurante Mesón la Luna, para comprobar los daños, pero "nadie hizo nada por solventarlo y prosiguieron con sus labores".
El suceso se produjo sobre las 13:00 del viernes, cuando se derrumbó un lienzo del muro trasero del restaurante. Todo apunta a que la excavadora que estaba trabajando junto al muro, en el solar que ocupaba el parking de la muralla, provocó un corrimiento de tierras que hizo que la pared se desplomara y quedara al descubierto el comedor de mesón y una habitación del piso superior. "Hemos tenido mucha suerte de que no se hayan producido daños personales, pero esto no se quedará así. Ya tengo a un arquitecto trabajando para que emita un informe de lo que ocurrió y llegaremos hasta donde haga falta", señaló Parejo.
El arrendatario del restaurante Mesón la Luna, Francisco Conejo, que estaba en el inmueble cuando se produjo el siniestro, aseguró que todo se produjo muy rápido. Señaló del mismo modo que existía el temor de que esto ocurriera y que por ello van a pedir compensaciones. Para este hostelero, las pérdidas van a ser cuantiosas, ya que había diseñado una serie de paquetes empresariales con motivo de la celebración de la Copa Davis en Córdoba.
El presidente de la Gerencia Municipal de Urbanismo, Luis Martín, ha anunciado que visitará las obras del solar anexo al restaurante el próximo lunes. El objetivo principal es comprobar si estos trabajos cuentan con la licencia municipal. "Comprobaremos si estas obras se están realizando de forma legal", aseguró el presidente de la GMU. No obstante, el caso, según señaló Martín, debe resolverse en los tribunales, puesto que "es un incidente que ha ocurrido entre particulares y la Gerencia en estos casos se mantiene al margen".